Usuarios y choferes alertan sobre el abandono en el mantenimiento de la vía que conecta la zona nordeste con Santo Domingo.
SAMANÁ, RD – Lo que inicialmente fue recibido como un alivio financiero para el Estado dominicano, se está convirtiendo en una preocupación constante para quienes transitan la Autopista Juan Pablo II (Carretera de Samaná). A medida que el Gobierno central ha consolidado el control de esta vía tras el fin del "peaje sombra", la falta de mantenimiento preventivo ha comenzado a pasar factura, provocando un deterioro lento pero constante en varios tramos de la vía.
Conductores frecuentes y transportistas del transporte interurbano han reportado un incremento en la aparición de baches, hundimientos en tramos críticos y una notable falta de señalizaciones y limpieza en los laterales de la carretera. Estos factores no solo afectan la comodidad del trayecto, sino que comprometen seriamente la seguridad vial en una ruta conocida por su accidentada geografía y condiciones climáticas de alta pluviosidad.
"La eliminación del peaje sombra fue un logro económico, pero no puede ser la excusa para el abandono físico de la carretera. Samaná depende de esta conexión para su turismo y su economía; si la vía muere, el destino también".
La comunidad civil y los empresarios de la zona noreste hacen un llamado urgente al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para que se asigne un presupuesto del costoso peaje que se paga en vía que conecta a diferentes provincias de la zona para que se haga un mantenimiento preventivo que garantice la vida útil de esta infraestructura estratégica y proteja la integridad de los miles de dominicanos y turistas que la utilizan diariamente.

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