A partir de las 10:00 de la mañana, la calle Presidente Estrella Ureña, de Los Mina, se convierte en un hervidero humano.Vendedores
de frutas, aguacates, jugos, accesorios del pelo y otros artículos se
mezclan con la legión de hombres y mujeres de escasos recursos que
diariamente sacian el hambre con una moneda de cinco pesos en los
Comedores Económicos del Estado.
“¡Hey, Charo, pásame un plato!”, grita entre el bullicio un vendedor
de accesorios de celulares a la habilidosa mujer que se gana el sustento
en los alrededores del recinto.
Mientras se acomoda una gorra gris, Charo dice que todos los días
vende entre 375 a 400 platos desechables, a quienes prefieren la comida
para llevar.
“Yo me busco lo mío aquí, porque el Gobierno no puede subsidiar los platos. Me gano mis RD$1,200 y mis RD$1,400 diario”, dice.
Charo también vende fundas plásticas y compra algunas raciones de comida para revender.
Largas filas
Cerca de las 11:00 de la mañana la fila se va haciendo más larga y
las personas soportan pacientemente bajo el sol o la lluvia. Aunque no
siempre es así.
“Ayer mismo se armó un lío en la fila y uno se estrujó con otro. A
veces los guardias se ponen brutos, pero uno los entiende porque es que
aquí hay que bregar con tecatos y viciosos que vienen de Gualey,
Guachupita y Capotillo, y de todos esos lados”, narra un hombre que
aguarda su turno.
Si hay uno que está conforme con el servicio es Juan José Hernández,
quien se traslada todos los días desde el barrio Miraflores para
“abrocharse” una de las “tres calientes”. “La comida es muy buena aquí”,
dice al destapar el plato que contiene arroz blanco, habichuelas rojas y
carne de cerdo guisada.
Como él, varias personas consultadas por elCaribe coinciden en que el
servicio y la calidad de los alimentos ha mejorado con respecto a años
anteriores.
“Aquí la comida la han arreglado porque los tígueres nos hemos puesto
pa´ eso. Usted veía que antes ese arroz era como coger un puño de
tierra, to´ empegotao…”. La única queja es que la comida suele agotarse
de 12:30 a 1:00 de la tarde.
Organización
Limpiabotas, limpiavidrios, minusválidos, pasantes de La Maternidad,
ancianos y familias enteras ocupan las higiénicas instalaciones, con
capacidad para 142 personas, donde también se les sirve café y agua
gratis.
La mayoría de las personas, como doña Josefina Perdomo, prefiere la
comida para llevar. Con apenas RD$30 ella, su esposo y sus cuatro hijos
se alimentan.
El director de Producción de los Comedores Económicos, Ismael García,
afirma que sólo en este comedor se sirven entre 3 mil 900 a 5 mil
raciones diarias.
Actualmente, la institución que dirige Ramón (Monchy) María Rodríguez
cuenta con 35 puestos fijos y 33 cocinas móviles diseminadas en toda la
geografía nacional.
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